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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



A mí se me hace que una de las cosas más interesantes y bonitas de la vida es la diversidad.

La naturaleza entera es una fiesta de diversidad y cambio que nos alegra la vida con solo ver los colores a la luz del sol.

En días pasados la Universidad de Delaware dio a conocer un plan de acción para ser una institución más inclusiva, variada, diversa. Y eso la hará más atractiva, y sobre todo, es para los hispanos de este estado una noticia de la mayor importancia.

Años atrás Havidán Rodríguez, quien para aquel entonces ocupaba la posición de Vicerrector, trabajó para establecer colaboraciones y alianzas globales, y para ampliar el papel, liderazgo, presencia geográfica y visibilidad de la Universidad de Delaware, fomentando de una manera única la presencia de estudiantes y profesores hispanos en la universidad. Los números aumentaron exponencialmente como se puede leer en el informe completo presentado por la actual vice Provost de Diversidad de la Universidad de Delaware, la Dra. Carol Henderson.

Lo más interesante está por venir, ya que si este plan se pone en marcha, traerá un claro beneficio para las minorías del estado, no solo la hispana, sino también la afroamericana, asiática, etc. Pero finalmente los más beneficiados serán aquellos estudiantes que se nutrirán de los diferentes bagajes culturales que estos nuevos estudiantes brindarán al conjunto total.

Nuestra juventud, al formarse en una universidad más diversa desde el punto de vista económico, social y cultural, tendrá una mejor opción a la hora de competir en un mercado de trabajo cada día más global.

Otro aspecto interesante de esta búsqueda de fomentar la diversidad es que la burbuja que es por lo general cualquier universidad, se rompe y es más accesible para el común de los mortales. Yo incluso estoy considerando la posibilidad de volver a sentarme en un  banco a estudiar y compartir experiencias con otras almas inquietas en búsqueda de conocimiento, solo que han pasado más de 30 años que no piso un aula, y la última vez que lo hice fue para dictar un conferencia.

Cuando hay gente de los más variados orígenes, es como estar constantemente de viaje, conociendo un mundo nuevo sentado en el mismo salón.

Claro que todos hemos vivido la paulatina globalización cultural y que prácticamente las costumbres se repiten en las nuevas generaciones debido, en gran parte, a los teléfonos celulares y las posibilidades de comunicación, y ya los hábitos de estos jóvenes vienen a ser los mismos en Newark DE que en Sonora México, o en Túnez. La  mirada baja con los dedos pegados a la pantalla moviéndose a una velocidad increíble por horas y horas, comiendo las mismas comidas rápidas y vistiendo la misma ropa fabricada en China.

 

Por eso la diversidad es una maravilla, cada quien hace algo diferente y todos aprendemos del otro, sin llegar a aburrirnos.




Editorial

For me, one of the most interesting and beautiful things in life is diversity.

Nature itself is a celebration of diversity and change that brightens up our life with just looking at the colors in the sunlight.

In recent days the University of Delaware unveiled an action plan to be a more inclusive, varied, diverse institution. That will make it more attractive, and above all, this is news of the utmost importance for Hispanics in this state.

Years ago Havidán Rodríguez, who by then occupied the position of Vice Provost, worked to establish global collaborations/partnerships and to extend the global role, leadership, geographic presence and visibility of UD, fostering in a unique way the presence of Hispanic students and teachers in college. The numbers increased exponentially as can be read in the comprehensive report submitted by the current Vice Provost for Diversity at the University of Delaware, Dr. Carol Henderson.

The most interesting thing is yet to come, because if this plan gets underway, it will bring a clear benefit to minorities in the state, not only Hispanic, but also African-American, Asian, etc. But ultimately, the most benefitted ones will be those students nourished from the different cultural backgrounds that these new students will provide to the university as a whole.

Our youth, by attending a more diverse university in the economic, social and cultural sense, will have a better chance when competing in a labor market increasingly global.

Another interesting aspect of this quest for promoting diversity is that the bubble that usually any university is breaks and becomes more accessible to ordinary people. I myself am even considering returning to a desk to study and share experiences with other lively souls in search of knowledge, other than the fact that it has been over 30 years since I have been in a classroom, and the last time I did it was to deliver a conference.

When you are surrounded by people of the most varied origins, it's like being constantly traveling, getting to know a new world sitting in the same room.

Of course, we have all experienced the gradual cultural globalization and virtually all customs are repeated in the new generations due largely to cell phones and communication possibilities, and now the habits of these young people come to be the same in Newark DE that in Sonora Mexico, or Tunisia. Eyes down, fingers glued to the screen moving at incredible speed for hours, eating the same fast food and wearing the same clothes made in China.

 

That is why diversity is wonderful, everyone does something different and we all learn from one another, without becoming bored.

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