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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



¡Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas!"

Esta semana, haciendo alarde una vez más de falta de tacto e inteligencia, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela ha declarado "Aspiro a que el mundo escuche después de 90 días de violencia, de destrucción y de muerte: si Venezuela fuera sumida en el caos y en la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate. ¡Nosotros jamás nos rendiríamos! ¡Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas!".

Vale la pena preguntar si una persona sensata ve, lee o escucha estas declaraciones como algo que refleja el pensamiento democrático de su autor o más bien revela a un proyecto arrinconado y sin salida, tan aislado que ya no le queda más que recurrir a la fuerza bruta, arma de los que no tienen la razón.

Para este momento, tres meses de protestas han dejado cerca de cien muertos en las calles de Venezuela y 3.300 presos, muchos de ellos torturados. La protesta ha tomado un cariz creativo, audaz, valiente que ha involucrado a personas de todas las edades, colores, sexos, credos y demás variables de los seres humanos, hasta el perro de mi hermana ha salido a marchar. Música, banderas, silencio, trancas, y hasta mierda ha sido usada para evidenciar el rechazo. Y el gobierno hace caso omiso.

No hay peor sordo que el que no quiere escuchar. Y eso exactamente es lo que se está viviendo en ese país en este justo momento: un diálogo de sordos. Dos realidades que van en caminos opuestos: mientras el gobierno convoca a una constituyente para reformar un estado que ellos mismos han llevado al abismo (para formar “esa” constituyente solo votarán unos pocos, algo completamente inconstitucional), la gente común y corriente lo que busca es una vida tranquila donde haya comida y trabajo para todos…. y sobre todo paz. ¡Que se termine de una vez la charada socialista que tantas desgracias ha traído, haciendo del país el hazmerreír de Suramérica!

De gran importancia nos parece la propuesta bipartidista del senado de los Estados Unidos de la ley S 1018 para que Venezuela reciba ayuda humanitaria, y presionar al gobierno para que convoque  a elecciones, libere a los presos políticos y acabe con la represión, además de fortalecer a las instituciones que auspician el proceso democrático en esta nación. Nos alegra saber que el senador por Delaware Chris Coons se ha unido a esta propuesta de ley, la cual esperamos sirva para ejercer presión sobre el gobierno socialista y a la vez aliviar la necesidad de los ya muy golpeados venezolanos.

La situación es insostenible. Como último ejemplo, el martes 27 fueron saqueados más de 60 negocios en la ciudad de Maracay, una población considerada roja, bastión del chavismo. Es que ya la gente no aguanta más y va a por todas. Es lamentable, pero ya no tan lejos se escuchan los tambores de guerra. Que Dios cuide a los venezolanos…

Este no es más que un llamado a la solidaridad con el pueblo de Venezuela en estos tiempos terribles.




Editorial

What could not be done with votes, would be done with arms, we would liberate our country with arms!”

This week, once again boasting of lack of tact and intelligence, the President of the Bolivarian Republic of Venezuela has stated: "I aspire the world to listen after 90 days of violence, destruction and death, in chaos and violence: if the Bolivarian revolution were destroyed, we would go to combat, we would never surrender! What could not be done with votes, would be done with arms, we would liberate our country with arms!”

It is worth asking if a reasonable person sees, reads or hears these statements as something that reflects the democratic thinking of its author, or rather reveals a project cornered and without exit, so isolated that it has to resort to brute force, weapon of those who are not right.

For this moment, three months of protests have left near one hundred dead in the streets of Venezuela and 3,300 prisoners, many of them tortured. The protest has taken on a creative, bold and courageous character that has involved people of all ages, colors, genders, creeds and other variables of human beings -even my sister's dog has marched. Music, flags, silence, stoppages, and even shit has been used to evidence rejection. And the Government ignores it.

There is no worse deaf than he who will not listen. And that is precisely what is happening in that country at this very moment: a dialogue of deaf people. Two realities that go in opposite ways: while the Government summons a constituent to reform a state that they themselves have led to the abyss (to form "that" constituent, only a few will vote, something completely unconstitutional), ordinary people search for a quiet life where there is food and work for all.... and above all peace. Let the socialist charade -that has brought so much misfortune to the country- end, transforming the country into the laughingstock of South America!

Of great importance to us is the bipartisan proposal of the Senate of the United States of Bill S 1018 for Venezuela to receive humanitarian aid and to pressure the government to convene elections, release political prisoners and end the repression, as well as strengthen the institutions that sponsor the democratic process in this nation. We are pleased to know that Delaware Senator Chris Coons has joined this bill, which we hope will serve to put pressure on the socialist government, and at the same time, alleviate the need for the already battered Venezuelans.

The situation is unsustainable. As a last example, on Tuesday 27 more than 60 businesses were looted in the city of Maracay, a population considered bastion of Chavism. The thing is that people cannot stand it anymore and is going all in. It's unfortunate, but the drums of war are no longer so far away. May God protect Venezuelans...

This is nothing more than a call to solidarity with the people of Venezuela in these terrible times.

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