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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco




Muchas vidas, una pasión: la hípica.

Han pasado 24 años desde Rick Porter, un acaudalado nativo de Wilmington, compró su primer caballo de carreras. Vendía autos, muchos autos, en la empresa fundada en Newark por su abuelo en 1925, que expandió a Nueva Jersey y Pensilvania, pero su verdadera pasión era, lo es todavía, las carreras de caballos.

Rick me recuerda la pasión de la familia de mi esposa que en algún momento llegó a tener uno que otro caballo, mientras el mayor de los hermanos llegó a ser un excelente veterinario que trabajó en varios países, incluido el medio oriente y llegó a Delaware Park para la misma época en que el Sr. Porter daba rienda suelta a su pasión. La hípica es parte de la familia.

El señor Porter cuenta que a sus padres le gustaban las carreras, "Íbamos al potrero (paddock) con sombrillas y almorzábamos. Mis padres me dejaban escoger los números que apostaríamos".

En su carrera como empresario ha tenido éxito evidente y en la hípica no ha sido para nada desafortunado. En realidad vendió el negocio de autos en 1996, dejando solo la sede inicial en Newark y se dedicó en pleno a los caballos.

Rick Porter ha mantenido durante estas dos décadas un trato permanente con hispanos que forman parte de la hípica y que cada día se esfuerzan para que este hermoso espectáculo permita ver la destreza del jinete en su monta del noble animal.

No es poca cosa el que el día 1 de julio de este año, uno de los mejores jinetes que ha pasado por Delaware fuera reconocido al ser aceptado al National Museum of Racing and Hall of Fame, el venezolano Ramón Domínguez, quien ganó 1.526 carreras en Delaware Park, junto con 1.071 segundos lugares y 860 terceros en 5.591 montas. Entre los caballos que condujo Domínguez se cuenta con el caballo del año para 2011 Havre de Grace propiedad de Rick Porter.

La carrera del jinete después de haberse destacado en el hipódromo la Rinconada en Caracas se puso en marcha en Delaware Park, donde tuvimos la oportunidad de conocerle y presentar un entrevista  a nuestros lectores, un hombre de gran carisma, amable, humilde que con empeño llegó a demostrar su talento en los principales hipódromos del país.

El ex gobernador del estado Jack Markell en su honor estableció el 14 de septiembre en Delaware como el día Ramón Domínguez.

Por su parte, Rick Porter ha tenido la suerte de poseer buenas potrillas en su vida. Primero llegó Jostle, luego Ocho Belles y luego, Havre de Grace. Ha tenido un éxito asombroso, especialmente con las yeguas jóvenes. Hard Spun, el subcampeón de Derby de Kentucky 2007 que se encuentra en Darley en Jonabell en Lexington, KY, resultó ser uno de sus caballos más importantes.

Este sábado Porter a los 77 años, en una lucha tremenda contra el cáncer, lo dará todo por un sueño muy querido para él: ganar el Delaware Handicap con su yegua Songbird, la indudable favorita, dos veces campeona que se enfrenta a 5 contrincantes que tendrán 3 jinetes hispanos encabezados por la jinete favorita Carol Cedeño, de quien publicáramos hace poco una semblanza. Dar el todo por un sueño.

Porter ha demostrado una entereza formidable en su lucha contra el cáncer, y sería un hermoso regalo para su recuperación el ver a su purasangre Songbird, ganar en esta jornada. Su esposa Betsy asegura que tiene su corazón en los caballos, quien sabe si una alegría de esta naturaleza pudiera brindarle muchos años más de vida.

Cuando mi gran amiga Tamara Romero, hípica integral, me puso al tanto de la historia de Porter y la inducción el Salón de la fama de Delaware Park para Domínguez,  y de que fue Domínguez en 2011 quien  montaba a Harve The Grace cuando Porter casi su tuvo su oportunidad de ganar el Handicap, empecé a recordar cuán imbricadas están las historias personales de los protagonistas de nuestra vida diaria. También lo importante de aprender del ejemplo de otros que han sabido reinventarse para enfrentar la adversidad como le tocó a Domínguez después de dos aparatosos accidentes que le dejaron fuera de la pista de carrera, y como podría ser la de Rick Porter, si Dios le da la gracia de seguir nombrando a sus caballos con nombres sacados de la obra de Andrew Wyeth.

 

Muchas vidas, una pasión: la hípica.




Editorial

Many lives, one passion: horseracing.

It's been 24 years since Rick Porter, a wealthy native of Wilmington, bought his first racehorse. He sold cars, many cars, in the company founded in Newark by his grandfather in 1925, which expanded to New Jersey and Pennsylvania, but his true passion was, still is, horse racing.

Mr. Porter reminds me of my wife's family passion for horseracing who, at some point, got to own a horse here and there, while the older brother became an excellent veterinarian and worked in several countries, including the Middle East. He even came to Delaware Park about the same time when Mr. Porter gave free rein to his passion. Horseracing is part of the family.

Mr. Porter says his parents liked racing, “We’d go to the paddock with umbrellas and have lunch. My parents would let me pick the numbers we’d bet.”

In his career as an entrepreneur he has had obvious success, and horse racing has been very favorable to him as well. In fact, he sold the car business in 1996, leaving only the original main office in Newark, and dedicated himself in full to horses.

During these two decades, Rick Porter has kept in touch with Hispanics who are a significant part of the horseracing industry and who every day strive so that this beautiful spectacle displays the skill of the jockey riding such noble animal.

It is no small thing that on July 1st of this year, one of the best riders that has passed through Delaware was recognized when being inducted to the Delaware Park Wall of Fame, Venezuelan Ramón Domínguez, who won 1,526 races at Delaware Park, along with 1,071 seconds and 860 thirds from 5,591 mounts. Among the horses that led Domínguez is Rick Holter's 2011 Horse of the Year Havre de Grace owned by Rick Porter.

This rider's career, after having stood out at La Rinconada racetrack in Caracas, was set in motion in Delaware Park, where I had the opportunity to meet him during an interview for our readers, a man of great charisma, kind, humble, that with determination demonstrated his talent in the main racetracks of the country.

Former state governor Jack Markell, in his honor, established September 14th in Delaware as the Ramón Domínguez day.

As for Rick Porter, he has been lucky enough to own some outstanding fillies in his lifetime. First came Jostle, then Eight Belles and, then, Havre de Grace. He has had amazing success, especially with fillies. Hard Spun, the 2007 Kentucky Derby runner-up who stands at Darley at Jonabell in Lexington, KY, turned out to be one of his more important horses.

This Saturday Porter, at 77, in a tremendous fight against cancer, will give everything for a dream dear to him: to win the Delaware Handicap with his mare Songbird, the undoubted favorite, twice champion who faces 5 opponents with 3 Hispanic riders, headed by the favorite rider Carol Cedeño, of whom we recently published a biographical note. Everything for a dream.

Porter has shown a formidable strength in his fight against cancer, and it would be a beautiful gift for his recovery to see his thoroughbred Songbird win on this day. His wife Betsy says he has his heart on horses, who knows if a joy of this nature could give him many more years of life.

When my great friend Tamara Romero, wholeheartedly involved in horseracing, brought me up to date with Porter's story and the induction into the Delaware Park Hall of Fame for Domínguez, and that it was Domínguez in 2011 who rode Harve The Grace when Porter almost had his chance to win the Handicap, I began to remember how overlapping are the personal stories of the protagonists of our daily life. I also recalled the importance of learning from the example of others who have reinvented themselves to face adversity, as Domínguez did after two big accidents that left him off the race tracks, and as Rick Porter, if God gives him the grace to continue naming his horses after the work of Andrew Wyeth.

Many lives, one passion: horseracing.

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