Syndicate content

User login

Advertisement

Add content

Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



La duplicidad de la realidad o cuando uno se miente a sí mismo.

Casi a diario presenciamos un fenómeno de doble realidad en personajes que deberían tener un manejo de la realidad basándose en los hechos, o al menos acercarse a la verdad.

Por ejemplo la iniciativa del presidente Trump de tener su propio canal de TV para promover, más que sus políticas, su enorme ego, en el que el lente con que se mira debe seguramente tener un tono rosa. Recuerdo cuando comentó que su inauguración haba sido la más concurrida de la historia de los presidentes norteamericanos cuando las fotografías de la misma decían todo lo contrario.

Otro de estos personajes que están todavía metiéndose donde no deben es nada menos que Maradona, quien fuera considerado el mejor jugador de futbol en su momento y que se ha convertido, luego de pasar por una fuerte adicción a la cocaína, en un portavoz del comunismo latinoamericano, y tuvo la desfachatez de declarar recientemente que está listo a vestir el uniforme de soldado para defender la revolución bolivariana. ¿Será que al menos podrá cargar un fusil el deteriorado futbolista? Cosa de chiste sin duda, si no es que la cosa va en serio.

No cabe duda que un personaje que se puede llevar el primer lugar es el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, quien decide bailar en los momentos menos indicados y ve la realidad con un lente de color alucinante donde todo lo malo que acontece en su país no es sino el resultado de la intervención del imperio, nada que ver con la incapacidad de su proyecto. Varias veces hemos llamado la atención sobre la irrealidad del día a día que  viven los que visten de rojo. De qué otra manera se explica que 26.000 venezolanos cruce diariamente la frontera para buscar comida o medicinas en el país vecino, Colombia.

 

Muchos otros ejemplos están a la orden del día para aquel curioso que desee entretenerse con este tipo de sujetos que de manera continua logran distorsionar la realidad y en el camino convencer a sus seguidores. Quizás sean demasiados para que no resulte aburrido.




Editorial

The duplicity of reality or when one lies to oneself.

Almost daily we witness a double reality phenomenon in people who should manage reality based on facts, or at least should try to be close to the truth.

For example President Trump's initiative to have his own TV channel to promote, rather than his policies, his enormous ego, in which his see through lens surely has a pink tone. I remember when he said that his inauguration ceremony had been the most attended in the history of the American presidents, when the photographs of the same said the contrary.

Another piece of work who is meddling where he shouldn’t is no other than Maradona, who was once considered the best soccer player of his time, and who has become, after going through a strong addiction to cocaine, a spokesman for Latin American communism, and had the nerve to declare recently that he is ready to wear the soldier's uniform to defend the Bolivarian revolution. Can this deteriorated soccer player even carry a gun?  Certainly a joke, unless he’s being serious.

There is no doubt that someone who can take the first place regarding this subject is the president of Venezuela Nicolás Maduro, who decides to dance at the least indicated times and sees the reality with a lens of amazing color where everything bad that happens in his country is the result of the intervention of the empire, and has nothing to do with the ineptitude of his project. Several times we have drawn attention to the unreality of the day to day life of those who wear red. How else can you explain that 26,000 Venezuelans cross the border daily to look for food or medicine in the neighboring country, Colombia?

 

Many other examples are in vogue for those curious who want to entertain themselves with this type of people that continuously manage to distort reality and, on the way, persuade their followers. There may be too many to be boring.

Advertisement

Advertisement

Advertisement