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Editorial


Gabriel Pilonieta-Blanco



El año empezó con una broma de mal gusto mientras los políticos estrenan corbatas.

Seguramente no todos estarán de acuerdo conmigo, pero el hecho de que la viabilidad económica para que el gobierno siga funcionando ha sido atada ahora al destino del programa de acción diferida DACA es una nueva broma pesada de los políticos en el congreso. Es la hora de culparse unos a otros mientras se encuentran medidas, provisionales todas, para superar el impase de un gobierno que simplemente no tiene fondos para seguir funcionando normalmente, mientras se mantengan los estándares de gastos del presupuesto, más ahora que el señor presidente, sin rodeos, tal como acostumbra ya ha dejado claro que para él si no hay muro, no hay trato.

Por si fuera poco, ahora se alude a una supuesta mayoría de la mayoría para avanzar en la agenda migratoria que por tanto tiempo ha sido postergada, por eso digo: es la hora de culparse para tapar sus propias vergüenzas.

A nivel del estado ha surgido una situación delicada en referencia a los estudiantes que no hablan inglés en las escuelas, y para los cuales el gobernador y un grupo asesor ha establecido un plan estratégico para atender a una población que no ha hecho sino crecer en los últimos años. Además se suman a la población en mayor desventaja, porque al mismo tiempo son las familias que menos ingresos reciben por sus trabajos en nuestro estado: los inmigrantes hispanos. Se supone que un plan estratégico de esta naturaleza apunta a que estos jóvenes tengan mejores oportunidades de salir adelante. Ojalá funcione y pronto, porque lo que hemos visto es la eliminación paulatina de los programas de enseñanza del inglés como segundo idioma, sobre todo en el Distrito Escolar Christina.

Y pensamos que ha surgido una situación delicada porque la organización pro libertades civiles de Delaware American Civil Liberties Union (ACLU por sus siglas en inglés) anunció una demanda que afirma que el sistema educativo de Delaware no brinda a todos los estudiantes una oportunidad significativa para obtener una educación adecuada al considerar que el estado le está fallando a estas familias de bajos recursos al no tomar las medidas y los recursos adecuados para que estos estudiantes avancen en el sistema escolar.

La situación no es fácil porque, como es de conocimiento público, hay un déficit en los recursos del estado y hay que llevar a cabo malabarismos para no solo mantener programas, sino mejorarlos. Sabemos que hay muchos que piensan que el sistema puede mejorar, pero sin duda sin la participación de las familias, sin importar cuánto dinero se gaste, la cosa es mucho más difícil.

 

Esto podría terminar de nuevo en una broma de mal gusto.




Editorial

The year started with a joke in poor taste while politicians wore their new ties for the first time.

Surely not everyone will agree with me, but the fact that the economic viability of the government to stay open has been tied now to the fate of the deferred action program DACA is a new joke of the politicians in congress. They find this is the time to blame each other trying find remedies, provisional all, to overcome the impasse of a government that simply does not have funds to continue operating normally, while maintaining the standards of budget spending, more now than the President, bluntly, as usual, has already made it clear that for him if there is no wall, there is no deal.

As if that were not enough, now a supposed majority of the majority is to advance the migratory agenda that has been postponed for so long; reason why I say: it is their time to blame themselves to cover up their own shame.

At state level, a delicate situation has arisen in reference to students who do not speak English in schools. The Governor and an Advisory Committee have established a strategic plan to serve this group that has only grown in the last years. They also add to the population at greater disadvantage, because at the same time they are the families that receive less income for their jobs in our state: Hispanic immigrants. It is assumed that a strategic plan of this nature aims to these young people having better opportunities to succeed. We hope it works and soon, because what we have seen instead is the gradual elimination of programs for teaching English as a second language, especially in the Christina School District.

And we think a delicate situation has arisen because the American Civil Liberties Union (ACLU) of Delaware announced a lawsuit claiming that the Delaware education system does not provide all students with a meaningful opportunity to obtain adequate education, considering that the state is failing these low-income families by not taking the appropriate measures and resources to help these students advance in the school system.

The situation is not easy because, as it is public knowledge, there is a deficit in state resources and juggling must be carried out to not only maintain programs, but to improve them. We know that there are many who think that the system can improve, but without the participation of families, no matter how much money is spent, it is much more difficult.

 

This could end up again in a joke in poor taste.

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