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Nuevo Jefe de la Policía


Gabriel Pilonieta-Blanco

Robert J. Tracy Police Chief of Wilmington




Desde el 14 de abril, Robert  J. Tracy es oficialmente el nuevo jefe de la Policía de Wilmington, Delaware.

Robert Tracy tiene sangre de policía, como él mismo comenta en una conversación con el Tiempo Hispano. “A los 16 años me apunté en la academia. Ya desde esa edad sabía lo que quería lograr, y a los 20 recién cumplidos era ya un oficial de la policía de New York”.

Su padre fue investigador de homicidios por más de 30 años, y cuando el joven Robert le preguntó cuál era su mejor consejo para ser un buen policía, su padre le respondió: “Trata a todos como si fueran parte de tu familia, en otras palabras, trátalos como quieres que traten a tu familia”, recuerda al explicar por qué es tan importante tener una relación productiva con la comunidad a la que se sirve. “Todos somos un mismo cuerpo”, agrega al referirse a las empresas, los líderes religiosos los oficiales electos y la gente común y corriente que vive en la ciudad.

Tracy, quien es padre de 5 hijos, tomó la decisión de mudar a su familia desde Chicago, donde ocupó la posición de segundo al mando de la policía de esa ciudad, con más de 13.000 oficiales a su cargo, para hacerse cargo del departamento de policía de Wilmington. Al renunciar a esa posición aceptó trabajar en una empresa como vicepresidente senior de United Security Services Inc., una compañía de consultoría con sede en Chicago. Pero cuando se abrió la vacante de jefe de la policía en Wilmington, Tracy dijo que no pudo resistirse a solicitar la oportunidad de trabajar en la policía de nuevo.

 

"Hablé con mi esposa y ella dijo: ‘esta es la profesión que amas", comentó él. "Esta es mi vocación, probablemente no estaba listo para estar en el sector privado el resto de mi vida". Resultó seleccionado de una lista de 35 candidatos y ya está en el proceso de instalarse en la ciudad y conocerla. Desde abril ha estado participando en reuniones con diferentes asociaciones de la ciudad para conocer sus inquietudes, entre ellas el Centro Comunitario Latinoamericano y la parroquia San Pablo en la calle 4.

Carlos, un residente de la ciudad por más de 15 años, señala que el hombre da una buena intención, tiene un montón de experiencia y parece saber qué se puede hacer para reducir el crimen en Wilmington.

De hecho es un hombre accesible al que contactamos para solicitar una entrevista, la cual nos fue concedida de inmediato, en un ambiente francamente distendido, tal como los describe Fernando, quien trabaja en una agencia de ayuda a la comunidad. “Es un hombre de buen trato y se muestra legítimamente interesado por la opinión de los demás”.

En esta conversación Tracy explicó que está trayendo a Wilmington un sistema de datos y una filosofía llamada CompStat, que tuvo éxito en sus posiciones anteriores en Nueva York y Chicago. Estrategias estas que resultaron en la tasa de homicidios más baja en 50 años en la ciudad de Chicago. Parte de ese programa es Inteligencia Precisa y Correcta, Tácticas Efectivas, Despliegue Rápido y Seguimiento y Evaluación Implacables.

Tracy está ordenando a los detectives que investiguen las redes personales de las víctimas de disparos inmediatamente después de cada incidente, en un esfuerzo por evitar represalias. Este no es un concepto nuevo, dijo, pero está responsabilizando a los funcionarios para hacer de este un procedimiento operativo estándar. El departamento tiene información sobre los asociados y enemigos de una víctima, dijo Tracy, y "simplemente no lo estamos usando".

Ante la curiosidad de saber por qué cambia una ciudad como Chicago por Wilmington, responde sin dudar, “Es un reto que yo acepto, yo sé que la ciudad está en problemas y por eso creo que puedo hacer mi trabajo, pero solo es posible trabajando con la comunidad, todos lo vamos a hacer juntos”. También piensa que sus años de servicio exitoso en los departamentos de policía de New York y Chicago le dan las herramientas para poner en marcha un plan que dé resultados muy pronto, “Quisiera que fuera ayer”, acota bastante serio.

No en balde ha sido invitado a dictar conferencias en muchas ciudades de Estados Unidos y llegó hasta Cali, Colombia a una conferencia sobre prevención de la violencia en la que tuvo que hablar en español por una semana, y cree que lo hizo bastante bien.

Tracy considera importante que los oficiales de policía  conozcan bien a la comunidad a la que sirven y el jefe está animando a los oficiales a recorrer sus zonas en lugar de quedarse en sus autos, una fuente de quejas frecuentes de los residentes de la ciudad.  “Me gusta que mis oficiales salgan de sus autos”, dijo Tracy. Es importante que la gente los vea como parte de la comunidad y no como una fuerza invasora, me dio a entender.

"Creo que le va a devolver el orgullo a las divisiones de patrulla", dijo él. "Ahora patrullar es casi como un castigo... No debería ser así. Patrullar debería ser el trabajo más importante en ese departamento".

 

Fue una conversación que se prolongó por casi una hora aunque estaba programada para 30 minutos. El flamante jefe tuvo tiempo de compartir algunas anécdotas de su vida y su matrimonio con Brenda, su esposa puertorriqueña, a quien ve como un ejemplo de cómo es factible superar las adversidades trabajando con pasión. “Ella sabe que me pasión es la policía y me apoya completamente”. Le gusta jugar básquet y es entrenador desde hace años. Esperamos que su entusiasmo y su experiencia den frutos muy pronto.




The New Chief of Police

As of April 14, Robert J. Tracy is officially the new Police Chief of Wilmington, Delaware.

Robert Tracy stated in a conversation with El Tiempo Hispano that he has police blood in his veins, “At 16 I enrolled in the academy; since that age I knew what I wanted to achieve, and by the time I turned 20, I was already a police officer of New York”.

His father was a homicide investigator for more than 30 years, and when young Robert asked what was his best advice to be a good cop, his father replied: “Treat everyone as if they were part of your family, in other words, treat them as you want them to treat your family," he recalls while explaining why is it so important to have a productive relationship with the community one serves. “We are all one body,” he adds as he refers to businesses, religious leaders, elected officials and ordinary people who live in the city.

Tracy, who is the father of 5, made the decision to move his family from Chicago -where he held the position of second in command of that city's police force with more than 13,000 law enforcement officers- to take over the Department of Police of Wilmington. In giving up this position, he accepted to work in a company as senior vice president of United Security Services Inc., a Chicago-based consulting company. But when the chief position in Wilmington opened up, Tracy said he couldn't resist applying for the chance to work in policing again.

 

“I talked to my wife and she said: 'this is the profession you love'," he said. "This is my calling. I probably wasn’t ready to be in the private sector the rest of my life."

He was selected from a list of 35 candidates, and is already in the process of getting settled in the city and getting to know it. Since April he has been participating in meetings with different associations of the city to learn about their concerns, among them the Latin American Community Center and the San Pablo parish at 4th street.

Carlos, a resident of the city for more than 15 years, comments that Tracey has good intention as well as a lot of experience, and seems to know what can be done to reduce crime in Wilmington. In fact, he is an accessible man whom we contacted to request an interview, which was granted to us immediately, in a frankly distended environment, as described by Fernando who works in a community aid agency. "He is an easy-going man and is legitimately interested in the opinion of others."

In this conversation Tracy explained that he is bringing to Wilmington a data system and philosophy called CompStat, which he said was successful in his previous positions in New York and Chicago. Strategies that resulted in the lowest murder rate in 50 years in the City of Chicago. Part of that program is Accurate and Timely Intelligence, Effective Tactics, Rapid Deployment & Relentless Follow-up & Assessment. Tracy is ordering detectives to investigate the personal networks of shooting victims immediately after every incident in an effort to prevent retaliation. This isn’t a novel concept, he said, but he’s holding officers accountable for making it standard operating procedure. The department has information on a victim's associates and enemies, Tracy said, and "we're just not using it."

We were intrigued to know why he would change a city like Chicago for Wilmington, to which he responds without hesitation, "It's a challenge that I accept. I know the city is in trouble and that's why I think I can do my job, but it's only possible working with the community, we're all going to do it together." He also thinks his years of successful service in the New York and Chicago police departments give him the tools to launch a plan that will yield results very soon. "I wish it were yesterday," he says fairly serious.

He has been invited to lecture in many cities in the United States, and he went to Cali, Colombia, to a conference on violence prevention in which he had to speak in Spanish for a week and believes that he did quite well.

Tracy believes it is important for police officers to be well acquainted with the community they serve and the chief is encouraging officers to walk their beats instead of staying in their cars, a source of frequent complaints from city residents. “I like my officers getting out of their cars,” Tracy said. It is important that people see them as part of the community and not as an invading force, he insinuated me.

"I think he's going to bring pride back to the patrol divisions," he said. "(Now) patrol is almost like a punishment. … That’s not the way it should be. Patrol should be the most important job in that department."

 

It was a conversation that lasted for almost an hour, although it was originally scheduled for 30 minutes. The new boss had time to share some anecdotes of his life and his marriage to Brenda, his Puerto Rican wife, whom he sees as an example of how it is feasible to overcome adversity by working passionately. "She knows I'm passionate about the police and supports me completely." He likes to play basketball and has been a coach for years. We hope his enthusiasm and his experience will bear fruit very soon.

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