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Programa TeenSHARP


Gabriel Pilonieta-Blanco




TeenSharp es un programa de acceso y liderazgo universitario que busca preparar talentos latinos y afro-americanos para asistir a las mejores universidades de nuestra nación.

Es menos probable que los estudiantes de bajos ingresos y minorías asistan a la universidad, especialmente a las instituciones educativas más selectivas de la nación.

TeenSharp es un programa de acceso y liderazgo universitario que busca preparar talentos latinos y afro-americanos para asistir a las mejores universidades de nuestra nación.

"Nuestro desafío es asegurar que estos estudiantes logren el éxito personal mientras que los ayudamos a crear el cambio que ellos quieren ver en sus escuelas y comunidades", dice Tatiana Poladko, fundadora y Directora Ejecutiva de TeenSHARP.

Una de esas afortunadas jóvenes es Alejandra Villamares, quien recientemente se graduó en Howard High School of Technology en Wilmington, Delaware y fue aceptada en Wesleyan University con beca completa.

Alejandra desempeñó varios cargos de liderazgo en Howard High, como Embajadora de Acceso a la Universidad con el programa TeenSHARP y como capitana del equipo de fútbol (soccer). A ella le apasionan los temas de educación, especialmente para los estudiantes latinos, y fue invitada a compartir su perspectiva sobre el uso de las evaluaciones en la educación K-12 en el lanzamiento de 2016 del informe Making Assessment Work for All Students en Washington, DC patrocinado por Northwest Evaluation Association y Gallup. También le apasiona el emprendimiento juvenil; ella recibió premios por emprendimiento en el concurso SkillsUSA y completó el programa de verano de emprendimiento de Schoolyard Ventures en la Universidad Drexel el verano pasado.

También recibió el galardón al mejor estudiante hispano de Delaware en la edición de este año, y su promedio académico (GPA) de 4.0 le brindó el privilegio de pronunciar el discurso de fin de año de su clase (Salutatorian).

Para ella no estaba muy claro si sería posible ir a la universidad hasta que el programa TeenSHARP se cruzó en su camino y Tatiana Poladko se convirtió en su consejera académica senior. Este programa busca cultivar el amor de los niños por el aprendizaje y exponerlos a la universidad en temprana edad.

Hay una historia fenomenal detrás de la incorporación de Alejandra a TeenSHARP, que ella y su mamá compartieron con El Tiempo Hispano. Ellas vinieron a Delaware hace años de Colorado, donde vivieron durante 13 años. Los padres de Alejandra la trajeron a los Estados Unidos cuando ella tenía apenas un año de edad. Ella es una Dreamer. Ella vivió la deportación de su padre, que es la razón por la que tuvieron que salir de Colorado. Se mudaron aquí con su tío, el hermano de la mamá de Alejandra.

Alejandra quería ser ingeniero y quería ir a la universidad. Su tutora tenía varias preocupaciones al respecto. Para empezar, su currículo en matemáticas no estaba a la altura. En segundo lugar, aunque su lengua materna es el español, en papel sólo tomó un año de clases de español. Y por último, le preocupaba que no tuviera suficiente liderazgo y lo que las universidades están realmente buscando son agentes de cambio. Ella tenía un montón de pasatiempos muy buenos todos, pero ninguno de ellos la posicionaría como líder en la comunidad.

"Estas eran las tres cosas que nos preocupaban de Alejandra", dijo Tatiana. A medida que continuamos visitando universidades como Cornell o la Universidad de Rochester en Nueva York, Alejandra empezó a entender lo que pasaba, que estaba realmente atrasada y que su sueño de convertirse en ingeniero probablemente no se convertiría en realidad debido a esas lagunas, que no fueron culpa suya.

En uno de los discursos que ha tenido que dar Alejandra, ella misma afirma que "No fue hasta que me uní a TeenSHARP que llegué a la aterradora conclusión de que mis A’s no eran tan sexy, y francamente, no tenían ningún sentido para la universidad. TeenSHARP me enseñó que obtener una calificación de “A” en una clase que no está en el nivel AP, no resulta interesante para las universidades. También aprendí que estaba atrasada en matemáticas y en español. Precálculo era el más alto nivel de matemáticas ofrecido en mi escuela y yo estaba en camino de tomarlo. El objetivo que tenía en mente TeenSHARP para mí era cálculo a nivel universitario, pero esa no era una opción disponible para mí. Por otra parte, a pesar de ser mi lengua materna, sólo había tomado formalmente un año de español. En el penúltimo año de bachillerato comprendí que la expectativa era que completara los cuatro años de clases de español. Y allí lo vi frente a mis ojos, comprendí que lo que yo creía que era mi fortaleza, era de hecho una debilidad. Gracias a TeenSHARP me di cuenta de que estaba muy por detrás de muchos otros estudiantes con los que competiría por entrar en la universidad. Además, comprendí que las universidades no sólo buscaban ratones de biblioteca, sino que estaban más interesados ​​en artífices de cambio. Esa fue otra de mis debilidades; mi principal interés nunca fue liderar cambios en mi comunidad, ya que yo pensaba que la parte académica era la única que importaba.

Mis experiencias personales de trabajar por mi cuenta para compensar las deficiencias en el programa académico de mi escuela secundaria me revelaron los profundos problemas en el sistema educativo público de Delaware, y despertaron en mí a una ávida defensora. Los estudiantes necesitan ser evaluados, y lo necesitan a tiempo para tomar las decisiones correctas”.

Alejandra ha logrado entrar en el grupo del 17 por ciento de estudiantes aceptados de entre los 12.543 candidatos a la Universidad de Wesleyan (una de las 10 mejores universidades según Forbes). Logró ganar en un sistema tradicionalmente manipulado contra estudiantes con su perfil: hija de inmigrantes mexicanos, de bajos ingresos y de primera generación en asistir a la universidad.

A la mamá de Alejandra se le salen las lágrimas de la emoción cuando habla de su hija y cómo ha estado logrando sus sueños. “Me alegra su esfuerzo y quiero que vuele, que viaje, que conozca, que salga adelante”.

Hoy en día Alejandra cuenta que su idea inicial de ser ingeniero ha cambiado a ser comunicadora social, “Me gusta escribir y tomar fotografías, espero poder hacer algunos documentales. Quiero inspirar a más jóvenes inmigrantes para trabajar juntos en la comunidad para luchar contra los sentimientos anti inmigrantes que están presentes ahora en este país”.

Su plan es salir a viajar en el próximo verano por los Estados Unidos con su amiga y compañera Nelly Bravo, ecuatoriana, creando conciencia sobre el inmigrante en América.

Pronto tendremos una talentosa joven hispana llenando el mundo de noticias e imágenes que tendrán un impacto en nuestra comunidad.

 

Para más información sobre el programa TeenSharp, por favor, contacte a Julia Durodoye por el correo julia.durodoye@teensharp.org o por el teléfono 302- 827-7477 o visite la página www.teensharp.org




TeenSHARP Program

Teen Sharp is a college access and leadership program that seeks to prepare Latino and African-American talent to attend our nation’s top colleges.

Low income and minority students are much less likely to attend college, especially the nation's most selective colleges and universities.

Teen Sharp is a college access and leadership program that seeks to prepare Latino and African-American talent to attend our nation’s top colleges.

“Our challenge is to ensure these students achieve personal success while helping them create the change they want to see in their schools and communities,” says Tatiana Poladko, TeenSHARP founder and Executive Director.

One of those fortunate young people is Alejandra Villamares, who recently graduated from Howard High School of Technology in Wilmington, Delaware and was accepted at Wesleyan University with a full scholarship.

Alejandra served in a number of leadership roles at Howard High as a College Access Ambassador with the TeenSHARP program and as the captain of the soccer team. She is passionate about issues of education, especially for Latino students, and was invited to share her perspective on the use of assessments in K–12 education at the 2016 release of the Making Assessment Work for All Students report in Washington, D.C. sponsored by the Northwest Evaluation Association and Gallup. She is also passionate about youth entrepreneurship; she has received prizes for entrepreneurship at the SkillsUSA competition and completed Schoolyard Ventures’ summer entrepreneurship program at Drexel University last summer.

She also received this year’s award for best Hispanic student of Delaware, and her 4.0 GPA granted her the honor of being her school’s Salutatorian.

It was unclear whether it would be possible for her to go to college until the TeenSharp program crossed her path and Tatiana Poladko became her senior class advisor. This program seeks to cultivate children’s love for learning and provide early exposure to college.

There is a phenomenal story behind Alejandra’s joining TeenSHARP, and she and her mom shared it with El Tiempo Hispano. They came to Delaware years ago from Colorado, where they lived for 13 years. Alejandra’s parents brought her to the U.S. when she was only one year old. She is a dreamer. She experienced her father’s deportation which is the reason why they had to leave Colorado. They then moved here with her uncle, the brother of Alejandra’s mom.

She wanted to become an engineer, and wanted to go to college. Her tutor had several, several concerns. For starters, her mathematical curriculum was not up to par at all. Secondly, even though she is a native Spanish speaker, on paper she had only taken one year of Spanish. Lastly, there was a concern her leadership wasn’t there and that colleges are really looking for change-makers. She had a lot of great hobbies, but none of them would position her as leader in the community.

“These were the three things that we were concerned about with Alejandra,” said Tatiana. As we continue to visit colleges and schools like Cornell or University of Rochester in New York, she began to understand where we were coming from, that she was really behind, and that her dream of becoming an engineer would probably not turn into reality because of those gaps, which were not her fault.

In one of Alejandra’s speeches, she stated that “It wasn’t until I joined TeenSHARP that I arrived at a frightening realization that my A’s were not that sexy, and frankly, meaningless from a college ready standpoint. TeenSHARP taught me that receiving A’s in a class that is not at an AP level, or at least honors, was not interesting to colleges. I also learned that I was behind in mathematics and Spanish. Precalculus was the highest level of math offered at my school and I was on track to take that. Yet, TeenSHARP’s goal for me was college-level calculus and that was not an option available to me. Although I was a native speaker, I had only formally taken one year of Spanish. As a junior I learned that the expectation was I’d complete all four years of Spanish classes. And there it was; a sudden realization that what I believed to be my forte was, in fact, a weakness. With TeenSHARP I realized that I was far behind many other students who I’d be competing against for admissions. Additionally, I learned that colleges were not just looking for book worms, but they were most interested in change-makers. That was another weakness of mine; leading change in my community was never my focus, since I thought that academics were all that mattered.

My personal experiences of working to make up for the deficiencies in my high school’s academic program revealed to me the profound problems in Delaware's public educational system, and woke up an avid advocate.  Students need testing and they need it just in time to make right decisions.”

Alejandra had worked her way into the 17 percent of accepted students from among the 12,543 applicants to Wesleyan University (a Forbes top ten ranked college). She had managed to win in a system traditionally rigged against students with her profile: the child of Mexican immigrants, low-income, and first-generation college-goer.

Alejandra's mother sheds tears of emotion when she talks about her daughter and how she has been achieving her dreams. "I rejoice in her effort and I want her to fly, to travel, to get knowledge, to get ahead."

Today Alejandra says that her initial idea of ​​being an engineer has changed to being a journalist, "I like to write and take pictures; I hope I can do some documentaries. I want to inspire more young immigrants to work together in the community to fight against the anti-immigrant sentiments that are now present in this country."

Her plan is to travel throughout the United States next summer with her friend and colleague Nelly Bravo, an Ecuadorian, raising awareness about the immigrant in America.

We will soon have a talented Hispanic young lady filling the world with news and images that will have an impact on our community.

For more information on the TeenSHARP Program, please contact Julia Durodoye at julia.durodoye@teensharp.org or by phone at 302- 827-7477 or visit the website www.teensharp.org.

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