Syndicate content

User login

Advertisement

Add content

"Un paso a la vez"


Keyla Rivero-Rodriguez




Hace más de catorce años, creo que en 2000-2001, tuve la oportunidad de viajar a La Habana, Cuba.

Como muchos de ustedes saben, soy de ascendencia venezolana, pero viajé allí como periodista estadounidense. Fui con un conocido grupo de periodistas y asistí a una especie de conferencias y estudios.  En dos ocasiones visité esa hermosa isla y me enamoré de su gente. Fue en un momento en que no se les permitía a los estadounidenses viajar a Cuba. Recuerdo que viajamos allí desde Florida en un avión fletado de American Airlines, qué irónico. En ambas oportunidades teníamos las agendas llenas de reuniones y visitas a todo tipo de lugares. Desde su universidad, específicamente la Facultad de Medicina, hasta su canal de televisión. El centro de la ciudad de La Habana era un lugar donde el tiempo se detuvo. Me encantó ver todos esos preciosos autos americanos de los años 50 y la increíble arquitectura antigua. Tuve la oportunidad de caminar por esas viejas calles e incluso me tomé un mojito en "La Bodeguita del Medio", al parecer el lugar favorito de Hemingway para disfrutar de un buen mojito. Una cosa que noté fue que había turistas de todas partes, excepto de nuestro país. Me encontré con canadienses, españoles y personas del Reino Unido. Recuerdo que decían que les encantaba estar allí, y para mí fue obvio entender por qué. Mi opinión personal es que la cultura cubana puede ser muy similar a la venezolana, debe ser por eso que me sentí como en casa durante mi estancia. Cuando vi imágenes del presidente Obama, la primera dama Michelle Obama y sus hijas Malia y Sasha llegar al aeropuerto internacional José Martí de La Habana el 20 de marzo, mi mente me llevó al tiempo y los lugares en los que había estado. He leído que, al parecer, después de la llegada del presidente Obama, Donald Trump tuiteó "Wow, el presidente Obama acaba de aterrizar en Cuba, algo muy importante, y ​​Raúl Castro ni siquiera estaba allí para recibirlo. Ha recibido al papa y a otros. No hay respeto”. Sin embargo, la Casa Blanca dice que no se sintió ofendida porque el presidente cubano Raúl Castro no saludara al presidente Barack Obama a su llegada a La Habana. Y que según Ben Rhodes, vice asesor de seguridad nacional de Obama, dijo en un comunicado que "nunca estuvo contemplado o discutido" que Castro estuviera en el aeropuerto, porque los cubanos consideraban que la ceremonia del lunes por la mañana con Obama y Castro era la bienvenida oficial del evento. Wow, siempre hay algo, pero me causó risa cuando leí que desde el Air Force One, momentos después de aterrizar, Obama tuiteó un saludo muy informal "¿Que bolá Cuba? Acabo de aterrizar, y estoy deseando conocer y escuchar directamente a la gente del pueblo cubano". La fecha 21 de marzo será un evento para los libros de historia, cuando el presidente Obama y el presidente cubano Raúl Castro se saludaron en el Palacio de la Revolución. Este evento fue el primero en 88 años, cuando un presidente estadounidense visita Cuba y por primera vez se sienta y tiene conversaciones directas con el líder de ese país. Esta visita histórica de tres días estuvo llena de esperanza para la construcción de una relación sana entre ambos países, pero lo más importante, para la mejora de todos los pueblos, el nuestro y el de ellos, un paso a la vez, lo cual permite que los cambios lentamente ocurran.




"One Step at a Time"

Over fourteen years ago, I believe it was 2000 and 2001, I had the opportunity to travel to Havana, Cuba

As many of you know, I am of Venezuelan descent, but I travelled there as an American journalist. I went with a group of well-known journalists and attended a conference and study of sorts. Twice, I visited that beautiful island and fell in love with its people. It was in a time when it was not permitted for Americans to travel to Cuba. I remember we flew there from Florida and it was in a chartered American Airlines airplane, how ironic. Both visits were filled with packed agendas of meetings sessions and to visits to all kinds of places. From their University, specifically the School of Medicine, to their TV station. The center of downtown Havana was a place where time stood still. I loved seeing all those beautiful vintage American cars from the 50's and that amazing old architecture. I got to walk those old streets and even had a mojito in "La Bodeguita del Medio" apparently, Hemingway's favorite place to enjoy a good mojito. One thing I noticed it was that there were tourists from all over, except from our country. I met with Canadian, Spaniards and people from the UK. I remember them saying they loved it there, and it was obvious to me to understand why. My personal opinion is that Cuban culture, can be very much like the Venezuelan one; that must be why I felt very much at home during my stay. As I saw images of President Obama, First Lady Michelle Obama and their daughters Malia and Sasha arriving at the Jose Marti international airport in Havana on March 20th, my mind took me to the time and the places I had been. I read that apparently, after the landing of President Obama, Donald Trump tweeted "Wow, President Obama just landed in Cuba, a big deal, and Raul Castro wasn't even there to greet him. He greeted Pope and others. No respect." However, the White House says it's taking no offense that Cuban President Raul Castro didn't greet President Barack Obama upon arrival in Havana. And that according to Ben Rhodes, who is Obama's Deputy National Security Adviser, said in a statement that it was "never contemplated or discussed" that Castro would be at the airport because Cubans consider Monday morning's ceremony with Obama and Castro to be the official welcome event. Wow, never a dull moment, but I was tickled when I read that from Air Force One, moments after landing, Obama tweeted a very informal greeting "¿Que bolá Cuba? Just touched down here, looking forward to meeting and hearing directly from the Cuban people." An event for the history books will be March 21st, when President Obama and Cuban President Raul Castro greeted one another at the Palace of the Revolution. This event, was the first in 88 years, where a U.S president visits Cuba and for the first time sits and has direct talks with that country's leader. This three day historical visit, was one filled with hope for a healthy relationship between both countries, but most importantly to the betterment of all people, ours and theirs, one step at a time allowing changes to slowly take place

Advertisement

Advertisement

Advertisement